Ese conductor estaba a un segundo de conocer a San Pedro.
La estupidez venía con intermitentes apagados.
Cuando el cerebro va en neutro y el pie en acelerador.
Spoiler: la física nunca negocia con idiotas.
Cada giro aquí es un tráiler de “cómo arruinar tu coche en 3 segundos”.
El cinturón de seguridad fue el verdadero protagonista.
Ese auto no derrapó, firmó su sentencia.
Idiotas al volante: la serie que nunca se acaba.
Más tensión que en una película de terror, pero con airbags.
Cuando el instinto de supervivencia llega tarde al volante.