El alcoholismo no es un chisme, es una enfermedad grave que destruye vidas.
Con todo el dinero que tienen, deberían haber buscado ayuda en lugar de hundirse en el alcohol.
La industria de Hollywood empuja a las estrellas a beber, no todo es culpa de ellos.
Qué vergüenza, algunos arruinaron su carrera por no poder dejar la botella.
El talento no desaparece por el alcohol, muchos actuaron borrachos y aun así brillaron.
No entiendo cómo la gente sigue idolatrando a celebridades que estaban borrachas todo el tiempo.
El verdadero problema es la presión mediática, cualquiera en su lugar habría caído en el alcohol.
Borrachos o no, son leyendas y nadie puede quitarles lo que hicieron en la historia del cine.
El alcoholismo no es excusa para faltar al respeto a compañeros de trabajo ni a los fans.
Es fácil juzgar desde afuera, pero pocos entienden la oscuridad que enfrentan esas estrellas.