Cuando la estupidez conduce y la suerte hace de copiloto.
Ese coche no chocó… se graduó con honores en caos.
Hay choques que parecen accidentes y otros que parecen audiciones para Fast & Furious.
Los idiotas manejan, pero los ángeles guardianes hacen horas extras.
Suerte nivel: sobrevivir a tu propia estupidez.
Ese instante en que la física dice “hasta aquí llegaste, campeón”.
Idiotas al volante: expertos en convertir segundos en documentales de terror.
La suerte es la única razón por la que estos genios aún respiran.
Choques gratis con bonus de milagros incluidos.
Spoiler: la estupidez no frena, pero la suerte a veces sí.