Qué triste ver cómo el SIDA se llevó a tantos talentos que marcaron nuestra historia.
La homofobia y la falta de información en su época hicieron que muchos murieran en silencio.
Me duele el alma, porque ellos merecían vivir mucho más y seguir brillando.
Estas muertes son un recordatorio de lo cruel que puede ser la vida con la comunidad LGBT+.
No solo perdimos artistas, perdimos almas que inspiraban a millones.
El mundo sería diferente hoy si estas estrellas hubieran tenido acceso a tratamientos.
Qué injusticia, la fama no pudo salvarlos del dolor y la soledad.
Cada nombre en esta lista es una lágrima más en la memoria de la comunidad.
No olvidemos que detrás de cada muerte había una persona que solo quería amar y vivir libre.
El SIDA no solo arrebató vidas, arrebató sueños que nunca veremos cumplidos.