Qué tristeza ver cómo estos grandes comediantes que nos hicieron reír tanto ahora están sufriendo en silencio.
Me duele el corazón, crecí viendo a muchos de ellos y jamás imaginé que su final sería así de doloroso.
La vida es tan injusta… quienes nos dieron alegría merecían un destino lleno de paz y salud.
Es devastador pensar que mientras nosotros reíamos con sus chistes, ellos luchaban contra enfermedades terribles.
Qué impotencia saber que muchos de estos ídolos no recibieron el apoyo que necesitaban en sus últimos años.
Cada nombre de esta lista es un pedazo de mi infancia que se está apagando lentamente.
Ojalá la gente comprendiera que detrás del escenario también hay lágrimas, dolor y soledad.
No puedo contener las lágrimas al recordar las carcajadas que nos dieron y ver cómo ahora la vida los castiga así.
La comedia mexicana nunca volverá a ser la misma, ellos son leyendas que se nos van de a poco.
Qué duro es aceptar que los héroes de la risa también tienen un final tan amargo y triste.