Algunos nacieron con el “modo dios” activado.
Nivel de suerte: profesional.
Un segundo de peligro, una vida de “¡no lo puedo creer!”.
Karma decidió tomar vacaciones ese día.
Si la suerte fuera un deporte, tendrían medalla de oro.
Ese escape merece aplausos… del universo entero.
Algunos alcanzan su pico de supervivencia imposible.
Airbags, chalecos y reflexos: nada fue suficiente, ¡y aún sobrevivieron!
Esto es por lo que necesitamos ver repetición en cámara lenta.
Sobreviviendo a lo imposible como si fuera un hobby diario.