Ese no fue un accidente, fue un tutorial de cómo NO conducir.
Cuando el ego pisa el acelerador, los frenos nunca llegan a tiempo.
La física siempre cobra peaje… y no acepta tarjeta.
Velocidad + estupidez = Netflix no lo podría guionar mejor.
Ese coche voló más que mis vacaciones soñadas.
Lo llaman accidente, yo lo llamo selección natural con airbags.
“Confía en mí, manejo bien” — últimas palabras famosas.
Karma llegó más rápido que la grúa.
La estupidez viaja en primera clase y con cinturón flojo.
Ese giro no estaba en el mapa, estaba en el hospital.