100 choques y aún nadie aprendió a usar el freno.
Ese karma llegó más rápido que el WiFi.
Cuando manejas con ego, la física te manda un recordatorio.
De “yo controlo” a “llama a la grúa” en 3 segundos.
El airbag fue el héroe no reconocido de la historia.
100 choques, 100 excusas malas, 0 neuronas.
El karma no necesita cinturón de seguridad.
Ese volante tenía más drama que una telenovela.
Locura en la carretera = realidad escrita por Darwin.
100 pruebas de que la estupidez nunca respeta límites de velocidad.