175 fails, 0 neuronas funcionando.
Ese no fue un fail, fue una masterclass de estupidez.
El karma llegó más rápido que la ambulancia.
Cuando aceleras con ego, frenas con la cara.
La carretera no perdona, solo factura.
Querían ser pilotos, terminaron siendo piñatas con airbags.
Ese volantazo estaba patrocinado por la grúa.
El fail fue épico, la factura más todavía.
El karma no usa GPS, siempre encuentra al idiota.
175 momentos de pura comedia automovilística.