999 errores, 0 sentido común.
Ese momento fue más corto que su paciencia.
Quiso impresionar, terminó en la lista de memes.
La física nunca olvida… y ellos tampoco.
Ese giro fue un tutorial de “cómo arruinar tu día rápido”.
El karma estaba en modo “repetición automática”.
Cuando la estupidez golpea, el volante llora.
Ese choque es la prueba de que algunos nacen para fallar.
Quiso desafiar la lógica, perdió.
Cada segundo aquí grita: “No seas tú la próxima víctima”.