Ese “truco” terminó en tutorial de cómo arruinar tu coche.
Cuando crees que eres piloto… pero eres solo idiota con licencia.
Spoiler: la física nunca hace descuentos.
Ese adelantamiento fue más corto que su paciencia.
El semáforo dijo “para”, él dijo “vamos”… y el karma dijo “BOOM”.
Más que conducción, eso fue un acto de magia: desaparecer el auto.
La estupidez siempre encuentra el carril rápido.
Ese coche no frenó, se rindió.
Los fails aquí son tan épicos como dolorosos.
Karma trabaja 24/7, incluso en autopista.