El golpe fue muy preciso y calculado. Las 96 horas de seguimiento demuestran que Ucrania planificó todo con gran detalle.
Destruir 840 toneladas de diésel en un solo ataque es un golpe directo a la logística rusa.
La tecnología de salto de frecuencia para contrarrestar la interferencia es un cambio total en el juego. Rusia lo tendrá difícil si todos los UAV se actualizan así.
Increíble que una unidad pequeña como Cobble 9 pueda interrumpir a tres batallones blindados durante tres semanas.
La guerra ha cambiado por completo. Unos pocos drones baratos pueden paralizar toda una cadena logística.
Me pregunto cómo reaccionará Rusia ante este tipo de ataques en la retaguardia.
Si esta táctica se vuelve común, las líneas ferroviarias rusas se convertirán en objetivos prioritarios.
Este video muestra que la guerra moderna ya no depende solo de tanques o artillería, sino que los UAV son el arma decisiva.
La pérdida de combustible durante 3 semanas puede obligar a Rusia a retrasar o cancelar operaciones ofensivas.
Es impresionante que una unidad de UAV pueda lograr un efecto estratégico que antes solo podía conseguir la fuerza aérea o los misiles de crucero.